El Instituto para el Estudio de la Guerra no ha publicado ningún vídeo de este tipo.

En el segmento prorruso se está difundiendo un vídeo con el logotipo del Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW, por sus siglas en inglés): en él se afirma que los políticos planean organizar una serie de provocaciones en territorio europeo y culpar de ellas a Rusia, con el fin de justificar ante sus votantes el apoyo a Ucrania. La noticia se remite a “fuentes internas” y “fuentes” anónimas, y no especifica dónde y cómo se producirán los supuestos ataques terroristas y actos de sabotaje.

Captura de pantalla de Telegram: “Los políticos europeos planean una serie de provocaciones para culpar a Rusia”

En realidad, el Instituto para el Estudio de la Guerra no publicó tal noticia ni en su sitio web ni en su canal de YouTube. El contenido real que difunde la organización difiere radicalmente en formato del vídeo falso: en la mayoría de los reportajes, uno o varios analistas del instituto hablan de una determinada tendencia o línea de investigación. En cambio, los propagandistas difundieron un montaje de baja calidad con imágenes de archivo e información superficial, sin confirmar por ninguna fuente ni datos de inteligencia. 

No es la primera vez que los rusos copian de forma poco convincente el contenido del Instituto para el Estudio de la Guerra: anteriormente, desmentimos vídeos similares con el logotipo de la organización en los que se afirmaba que 2 de cada 10 ucranianos morían durante la movilización forzosa y que la propuesta de Zelenski de un alto el fuego de 30 días se debía a las “enormes pérdidas” del Ejército de Ucrania. Es más, en uno de estos reportajes, los propagandistas llegaron incluso a utilizar inteligencia artificial: en un vídeo en el que se afirmaba que Ucrania había intentado sobornar al Instituto de Estudios de Guerra, falsificaron la voz de un analista del instituto. El Instituto de Estudios de Guerra es una de las organizaciones analíticas independientes más prestigiosas, cuyos informes son citados regularmente por gobiernos occidentales, medios de comunicación y círculos de expertos. Por eso, la propaganda rusa intenta sistemáticamente desacreditarlos o utilizar su nombre para legitimar la desinformación.

Las acusaciones de que Ucrania o sus socios europeos están preparando las llamadas “provocaciones” son un discurso habitual de la propaganda rusa. El Kremlin utiliza sistemáticamente estas declaraciones como táctica preventiva, para eximirse de responsabilidad por adelantado o desacreditar posibles pruebas de sus propias acciones. En particular, desde 2016, el Kremlin afirma que Europa planea provocaciones en Kaliningrado, pero las predicciones de los propagandistas nunca se han cumplido.