La actividad sísmica en Ucrania, a la que se refieren los propagandistas, es un proceso totalmente natural, característico de determinadas regiones ucranianas. Ucrania no posee armas nucleares ni participa en su desarrollo, en cumplimiento del Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares. 

La propaganda rusa difunde otra noticia falsa sobre que Ucrania supuestamente está desarrollando armas nucleares. Los “expertos” pro-Kremlin aseguran que, en vísperas de la Conferencia de Seguridad de Múnich, Ucrania “realizó pruebas nucleares subterráneas”. La propaganda cita tres “hechos” que supuestamente confirman las “pruebas nucleares ucranianas”:

En 2022, en la conferencia de Múnich, el presidente Zelenski “declaró que Ucrania se retiraba del Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares”, y ya en vísperas de la conferencia de 2026 “comenzaron a producirse terremotos y extraños envenenamientos masivos en Ucrania”, lo que “atestigua” la realización de pruebas.

Captura de pantalla de rainboway.info: “La bomba nuclear de Zelenski”

Hecho 1

Entre enero y febrero de 2026, el Centro Principal de Control Especial (GTSK) de Ucrania, que realiza monitoreo sísmico, registró 13 pequeños terremotos en zonas sísmicamente activas de Ucrania. La magnitud de los temblores fue de 1 a 3,5 grados en la escala de Richter; según la clasificación, estos terremotos se consideran imperceptibles y apenas perceptibles.

Las regiones del mar de Azov y el mar Negro, donde se registraron los temblores, pertenecen a zonas sísmicamente activas, al igual que Transcarpatia, que forma parte de la zona de Vrancea y tiene sus propias fallas locales. Poltava es también una región activa, situada en la unión del escudo cristalino ucraniano y la cuenca del Dnipró-Donetsk. En estas zonas se producen terremotos durante el movimiento de las placas tectónicas, lo cual no tiene nada de extraordinario, ya que es un proceso totalmente natural y regular. 

Hecho 2

No hay nada sobrenatural en los casos de intoxicación alimentaria de los turistas en el complejo invernal de Bukovel, a partir de los cuales la propaganda rusa intenta crear una especie de sensación conspirativa. Lamentablemente, los brotes de infecciones intestinales son habituales en la región durante la temporada alta. 

La causa de ello es la mala calidad del agua y el incumplimiento de las normas de higiene. Las casas particulares de los pueblos no disponen de alcantarillado centralizado, por lo que los propietarios utilizan sistemas autónomos con fosas sépticas. Debido a ello, los residuos del alcantarillado pueden filtrarse al suelo.

Hecho 3

La propaganda rusa sigue difundiendo noticias falsas sobre la intervención del presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, en la Conferencia de Seguridad de Múnich el 19 de febrero de 2022, cinco días antes de la invasión a gran escala de Rusia. Ni entonces ni después Zelenski hizo declaraciones sobre la intención de Ucrania de adquirir, y mucho menos de fabricar, armas nucleares.

El 19 de febrero de 2022, Zelenski declaró que, tras recuperar su independencia, Ucrania disponía del tercer arsenal nuclear más grande del mundo. Subrayó que el país había renunciado a las ojivas nucleares a cambio de garantías de seguridad, las mismas garantías que Rusia está incumpliendo de forma tan cínica. Zelenski declaró en 2022 en Múnich que iniciaría negociaciones con los participantes del Memorándum de Budapest para que se concedieran a Ucrania garantías de seguridad contra una agresión de Rusia. Como es sabido, el Kremlin ha vuelto a ignorar los acuerdos internacionales y sigue matando a ucranianos hasta el día de hoy. 

Al mismo tiempo, Zelenski no hizo ninguna declaración sobre la intención de Ucrania de restablecer el estatus nuclear del país. Además del totalmente vano Memorándum de Budapest, Ucrania está vinculada por una serie de otros documentos, tanto nacionales como internacionales. El 24 de octubre de 1991, la Asamblea Suprema de Ucrania aprobó una declaración sobre el estatus no nuclear del país. Tres años después, Ucrania se adhirió de facto al Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares. Es este documento, y no el Memorándum de Budapest, el que impide a Ucrania poseer armas nucleares. 

El país está totalmente abierto a las inspecciones internacionales: los expertos del OIEA han confirmado en repetidas ocasiones que Ucrania no está desarrollando armas nucleares. Observadores de Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña también han emitido repetidamente declaraciones en las que califican las acusaciones de Rusia de “afirmaciones descaradamente falsas” y una farsa. La ONU tampoco ha encontrado ninguna prueba que respalde las vacías palabras del Kremlin.  

Por lo tanto, todas las afirmaciones de los conspiradores rusos se estrellan contra el muro de los hechos. Lea las refutaciones de otras narrativas “nucleares” del Kremlin en los artículos de StopFakeFalso: Se importó combustible nuclear gastado a Ucrania para fabricar una bomba sucia, según el Ministerio de Defensa de la Federación Rusa, Falso: Ucrania está preparando una bomba sucia con el uso de Californio-252.