En la primavera de 2026 se desató en el espacio informativo ucraniano una campaña a gran escala de discursos antimigratorios, dirigida contra los trabajadores migrantes de la India, Bangladés y otros países. Los datos de la plataforma Osavul indican una promoción coordinada del tema mediante bots y contenido generado por IA. 

No es ninguna novedad que, durante la guerra informativa, el enemigo aproveche cualquier vulnerabilidad social para dividir a la sociedad, avivar la hostilidad y reforzar la desesperanza. “Los hindúes en Ucrania” es otro claro ejemplo de cómo Rusia no deja en paz la retaguardia, tratando de intensificar los miedos y la sensación de traición entre los ucranianos. 

La base de la campaña fue un hecho real: la crisis demográfica en Ucrania, objetivamente condicionada por la caída de la natalidad, la elevada mortalidad y la emigración de ucranianos al extranjero. La guerra no ha hecho más que agravar estas tendencias negativas, que también se observan en otros países europeos.

Cómo se propagó en las redes sociales

El “punto de partida” de la operación fue una columna del bloguero Dmytro Karpenko en la web Hromadske, titulada ¿Por qué las empresas ucranianas necesitan colombianos, kenianos y etíopes? ¿Y qué les impide venir a trabajar?, publicada el 1 de mayo de 2026. El autor de la columna es un representante del sector de la selección de personal que contrata a trabajadores extranjeros. Expresó la opinión de que, en la actualidad, la llegada de extranjeros es “un enorme tamiz por el que pasan muy pocos”, y que la mayoría de los candidatos “son descartados ya en la fase de los visados sin ninguna explicación”. No obstante, los propagandistas utilizaron del artículo únicamente la previsión del Ministerio de Economía de Ucrania, anunciada ya en 2024, de que “para garantizar un crecimiento del PIB del 7 %, Ucrania necesitará 4,5 millones de trabajadores adicionales de aquí a 2030”. Los propagandistas convirtieron esta cita en la tesis de que “el Gobierno quiere traer a 4,5 millones de indios” y comenzaron a difundirla basándose en esta columna y, posteriormente, en otros comentarios de expertos sobre la necesidad objetiva de Ucrania de contar con trabajadores migrantes. 

Captura de pantalla de hromadske.ua

El seguimiento realizado a través de la plataforma Osavul y la evolución de las búsquedas en Google Trends muestran claramente que el tema comenzó a cobrar impulso de forma deliberada precisamente a principios de mayo, centrándose específicamente en los hindúes (aunque, en realidad, los hindúes son seguidores del hinduismo, no ciudadanos de la India, pero la propaganda eligió precisamente este término para avivar la hostilidad, ed.). 

Captura de pantalla de trends.google.com

Otro tema de actualidad que desató una oleada de reacciones en las redes sociales fue una publicación en la que se informaba de que, en Ivano-Frankivsk, los residentes de un complejo residencial habían recibido un aviso de la empresa gestora Blago sobre la contratación de “trabajadores migrantes de la India” para la limpieza de los alrededores del edificio, debido a una “escasez crítica de mano de obra”. Sin embargo, más tarde la empresa se disculpó por esta comunicación incorrecta y explicó que, en realidad, los migrantes podrían ser contratados como trabajadores de la empresa constructora Parkova Aleya tras la finalización de las obras previstas. No obstante, la “maquinaria propagandística” ya se había puesto en marcha. 

Con la ayuda de la plataforma Osavul, StopFake registró decenas de miles de comentarios o publicaciones idénticos con narrativas como que “4,5 millones de indios, africanos y colombianos se instalarán en Ucrania antes de 2030”, que “se está trayendo masivamente a pakistaníes e indios al oeste de Ucrania”, “se les paga desde 800 dólares, a diferencia de los ucranianos, por el mismo trabajo”, que “las Fuerzas Armadas de Ucrania están liberando Ucrania para los indios”, “se está llevando a cabo un exterminio planificado de la nación ucraniana” y que, de hecho, se está obligando a Ucrania a acoger a todos estos migrantes por orden de la UE o de EEUU.  

Captura de pantalla: Ejemplos de publicaciones difundidas y propagadas por bots; datos recopilados mediante Osavul

Captura de pantalla de: Datos de la plataforma Osavul: uso del tema de los migrantes de la India por parte de los bots 

Al mismo tiempo, el espacio informativo se llenó de diversos contenidos generados por IA, así como de fotos o vídeos sacados de contexto, que transmitían la imagen de migrantes maleducados y sin cultura que, supuestamente, lavaban su ropa en los ríos, provocaban peleas, se subían a los tejados de los edificios o acosaban a las mujeres en las calles. Así, en el caso del lavado en el río, para esta falsedad se utilizó un vídeo de la India y otro vídeo con turistas que descansaban a orillas de un río. En el caso del hombre en el tejado de la tienda, evidentemente estaba instalando un aire acondicionado, pero el vídeo, grabado desde otro ángulo y con un pie de foto sobre el inicio de una migración masiva, fue recogido y difundido activamente tanto por bots como por usuarios reales. Otras fotos o vídeos fueron generados mediante inteligencia artificial y no hicieron más que avivar el discurso de odio, los estereotipos y los relatos de desinformación que contribuyen a la división de la sociedad. 

Captura de pantalla: A la izquierda, el vídeo que se difundió ampliamente; a la derecha, un vídeo desde otro ángulo en el que se ve el aire acondicionado, la escalera y otros equipos

Captura de pantalla: A la izquierda, la fotografía que se difundió; a la derecha, las alucinaciones de la IA, los pies de foto ilegibles y la visualización incorrecta en el teléfono

Qué muestran las cifras

En realidad, la situación real, como siempre, dista mucho de la imagen que los rusos se han esforzado por pintar. A modo de comparación: en 2021, incluso antes de que estallara la guerra a gran escala, había en Ucrania unos 300.000 extranjeros con permisos de residencia. Hoy en día, incluso esa cifra es inalcanzable: en 2025 se expidieron en Ucrania 4.975 permisos de residencia a extranjeros por motivos laborales, y en los cuatro primeros meses de 2026, 1.733 permisos (datos del Servicio Estatal de Migración de Ucrania). 

El director de la Oficina de Política Migratoria, Vasyl Voskoboynyk, calificó directamente la oleada informativa sobre el “flujo masivo de extranjeros” como un ataque deliberado: “Las cifras muestran que, en realidad, no hay ningún millón. Que cientos de miles de extranjeros vayan a huir a Ucrania es una exageración. Se trata de un ataque informativo deliberado contra la sociedad ucraniana con el objetivo de desestabilizarla”. 

Al mismo tiempo, los expertos subrayan que, aunque en Ucrania existe una gran demanda de trabajadores extranjeros, estos no sustituirán en modo alguno a los ucranianos. Por el contrario, Ucrania tendrá que competir por ellos con Polonia, la República Checa o Alemania, que también sufren escasez de mano de obra. El propio país debe plantearse llevar a cabo una labor de información a nivel nacional para desmentir los estereotipos y los temores respecto a los trabajadores migrantes, que surgen no solo entre los ucranianos, sino también en otros países, y que Rusia está dispuesta a aprovechar y avivar. 

 Qué piensan realmente los ucranianos 

Si hablamos de la actitud real de los ucranianos hacia los migrantes, más allá de la propagación de estereotipos, los datos no hacen más que confirmar que Rusia no ha logrado su objetivo de sembrar la discordia entre la población, y que, en general, los ucranianos son mucho más tolerantes que sus vecinos de Europa Central y abordan la cuestión de la migración de forma más racional, a diferencia de los comentarios que difunden, entre otros, los rusos. Así, a la pregunta sobre los beneficios de la llegada de extranjeros para la economía, los ucranianos otorgan una puntuación de 6,1 sobre 10, mientras que en Hungría este indicador es de solo 3,6 y en Eslovaquia, de 3,9 (European Social Survey, 2022 y 2024). El sociólogo y rector de la Universidad Escuela de Economía de Kyiv, Timofiy Brik, aporta otros datos: “En la mayoría de los casos (37 %), los encuestados consideran que esto beneficia a Ucrania, mientras que el 27 % habla de perjuicios. Además, una parte significativa (28 %) adopta una postura neutral” (estudio del grupo sociológico Rating y Gallup). 

En general, avivar los sentimientos antimigrantes y utilizar historias inventadas para intensificar la hostilidad y la división en la sociedad es una de las herramientas más utilizadas por Rusia en la guerra informativa. Uno de los ejemplos más llamativos es el “caso de Liza” en Alemania en 2016. En aquel momento, apareció en las redes sociales una noticia sobre la supuesta violación de una niña de 13 años por parte de migrantes en Berlín. La noticia provocó una ola de indignación: Serguéi Lavrov acusó personalmente a Berlín de silenciar el delito, y en Alemania se celebraron manifestaciones de protesta. En realidad, no hubo ninguna violación: toda la historia resultó ser falsa.

Por lo tanto, hay que tener en cuenta que Rusia siempre intentará aprovechar y explotar en la sociedad aquellos puntos sensibles que han funcionado en otros países o comunidades. Durante la guerra, debemos estar muy atentos a los factores que pueden inquietar a los ucranianos, ya que en el Kremlin los vigilan con aún más atención. 

Autora: Olena Churanova