El vídeo que circula en Internet es falso. Ni el Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW) ni ninguna otra fuente occidental fiable han informado sobre la preparación de semejante provocación. 

Los medios prorrusos están difundiendo activamente una noticia con el logotipo del Instituto para el Estudio de la Guerra, en la que se afirma que Volodímir Zelenski y los servicios secretos ucranianos se estarían preparando para un atentado terrorista del que planean culpar a Rusia. El objetivo podría ser, supuestamente, un hospital o un edificio de viviendas. En el vídeo también se incluye una cita de la presidenta del Instituto, Kimberly Kagan, quien supuestamente habría afirmado que Zelenski “necesita una tragedia para venderla a sus socios occidentales”.  

Captura de pantalla de Telegram

En realidad, el vídeo es falso y la información que contiene no ha sido publicada ni por el ISW ni por ninguna otra fuente fidedigna. El reportaje no ha aparecido ni en la página web ni en el canal de YouTube de la organización. No es ni mucho menos la primera vez que los propagandistas rusos utilizan la marca del Instituto de Estudios sobre la Guerra para difundir desinformación y manipulación: en una de nuestras desmentidas anteriores ya señalamos que el contenido falso de los rusos contrasta radicalmente con los vídeos auténticos de la organización. A diferencia del montaje de baja calidad con imágenes de archivo que difundieron los propagandistas, en los vídeos auténticos del instituto los analistas hablan de sus propias investigaciones, basándose en hechos y datos. En el reportaje falso, en cambio, no se aportan pruebas ni referencias a fuentes de información: la noticia es lo más abstracta posible.

También resulta revelador que Rusia atribuya al Gobierno ucraniano tácticas que, en realidad, ella misma utiliza. La comisión de actos terroristas con el objetivo de provocar e influir en la opinión pública es una estrategia habitual de las autoridades rusas, ampliamente documentada por observadores independientes. Así, ya en 1999, el FSB organizó una serie de atentados con bombas en bloques de pisos de varias ciudades rusas, de los que se culpó a los separatistas chechenos: esto sirvió de pretexto para iniciar la segunda guerra de Chechenia y ayudó a Vladimir Putin a llegar al poder. De manera similar, en 2022, las tropas rusas perpetraron un atentado terrorista en la prisión de Olenivka, donde se encontraban recluidos prisioneros de guerra ucranianos. A pesar de las declaraciones de los propagandistas de que el edificio fue destruido por los HIMARS ucranianos, varios expertos independientes —entre ellos el Instituto para el Estudio de la Guerra— llegaron a la conclusión de que Rusia estaba detrás del atentado.

Con este tipo de noticias falsas, la propaganda rusa intenta justificar los ataques con misiles contra la infraestructura civil y atribuir la responsabilidad de las víctimas civiles al Gobierno ucraniano. Es curioso que, en enero, el Kremlin ya difundiera una noticia falsa similar, supuestamente también con referencia al Instituto para el Estudio de la Guerra. La desmentimos en el artículo Falso: Los políticos europeos planean una serie de provocaciones para culpar a Rusia, Instituto para el Estudio de la Guerra.