Los analistas de Defence Express no afirmaron que Ucrania estuviera indefensa ante los misiles iraníes ni que los Patriot “no sirvieran de nada”. La publicación se limitó a señalar la dificultad de interceptar este tipo de objetivos y la necesidad de contar con un sistema de defensa antimisiles más especializado y escalonado, al tiempo que subrayó que la eficacia real depende de las características y las condiciones de uso de cada misil concreto.
Algunos medios rusos difunden la noticia de que Irán podría, supuestamente, lanzar “en cualquier momento” un ataque contra Ucrania con misiles balísticos que la defensa antiaérea ucraniana no podría interceptar. Citando un artículo del medio ucraniano Defence Express, los autores de estas publicaciones afirman que incluso los sistemas estadounidenses Patriot son “prácticamente inútiles” contra este tipo de objetivos, por lo que Ucrania se encontraría, supuestamente, totalmente indefensa.

Sin embargo, se trata de una manipulación. Defence Express no afirmó que los Patriot fueran inútiles, ni que Ucrania, con total seguridad, no pudiera interceptar los misiles iraníes. La publicación analizaba un escenario hipotético de un posible ataque, describía las características de determinados misiles iraníes y las limitaciones de los distintos sistemas de defensa antimisiles. Al mismo tiempo, los autores subrayaron expresamente que la posibilidad real de interceptación depende de los parámetros del misil concreto y de las condiciones de su uso.
El motivo de la aparición de este tipo de noticias fue el agravamiento de las relaciones entre Kyiv y Teherán tras los sucesos del 25 de julio de 2026 en el mar Caspio. Ucrania informó de ataques contra un buque de guerra ruso y contra embarcaciones que transportaban cargamentos militares relacionados con Irán. La parte iraní afirmó que se había atacado un buque mercante, lo que provocó la muerte de un marinero y dejó herido a otro. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán condenó el ataque y declaró que Teherán defenderá sus intereses nacionales y su seguridad.
El 26 de julio, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, declaró que el ataque contra un buque iraní “no puede quedar sin respuesta”. Sin embargo, no mencionó que se hubiera tomado la decisión de lanzar un ataque contra Ucrania, ni hizo referencia a misiles balísticos, ni dio detalles sobre los plazos de las posibles medidas de respuesta.
Ante estas declaraciones, algunos canales anónimos de Telegram comenzaron a difundir mensajes sobre un supuesto ataque con misiles iraní que se estaría preparando para los próximos días. El 28 de julio, el director del Centro de Lucha contra la Desinformación del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa (SNBO), Andriy Kovalenko, informó de que no existían datos oficiales sobre la preparación de dicho ataque. Aclaró que, técnicamente, Irán dispone del armamento correspondiente, pero que la mera existencia de los misiles no implica que se haya tomado la decisión de utilizarlos contra Ucrania.
El 29 de julio, The New York Times, citando a funcionarios iraníes y occidentales, informó de que en Teherán se había barajado efectivamente la posibilidad de lanzar un ataque simbólico con un misil balístico con una ojiva de pequeño tamaño contra un puerto marítimo ucraniano. Sin embargo, se trataba de una opción de respuesta que se estaba considerando, y no de un ataque confirmado o inminente. Según la publicación, los contactos diplomáticos redujeron el riesgo de una mayor escalada.
Tras la conversación mantenida el 28 de julio entre los ministros de Asuntos Exteriores de Ucrania e Irán, ambas partes afirmaron asimismo que no buscaban una escalada. Andriy Sibiga instó a Teherán a abstenerse de tomar nuevas medidas y a dejar de apoyar la guerra de Rusia, mientras que Araghchi declaró que Irán no tiene interés en que la situación se agrave, aunque exige una indemnización por los daños causados.
Por lo tanto, las informaciones que afirman que Irán lanzará sin duda un ataque “en cualquier momento” son mucho más categóricas que la información oficial disponible. Las autoridades iraníes han amenazado con tomar medidas de represalia y, según los medios de comunicación, barajaban un ataque con misiles como una de las opciones, pero no han anunciado públicamente que estén preparando un ataque en los próximos días.
En este contexto, Defence Express publicó un artículo titulado ¿Con qué misiles balísticos podría Irán atacar a Ucrania directamente desde su territorio y qué se necesita para interceptarlos?. Ya por el título y el contenido del artículo se desprende que su objetivo era analizar los posibles medios de ataque y las formas de contrarrestarlos, y no informar sobre la preparación de un ataque concreto ni reconocer la total indefensión de Ucrania.
Los autores han analizado cuatro tipos de misiles iraníes que, en teoría, podrían alcanzar el territorio ucraniano: el Ghadr, el Emad, el Sejjil y el Khorramshahr. El alcance de los tres primeros se estima en unos 1.800-2.000 kilómetros, mientras que una versión concreta del Khorramshahr, según los datos disponibles, es capaz de recorrer unos 4.000 kilómetros.
Sin embargo, la publicación propagandística combina el alcance máximo del Khorramshahr con la masa máxima de su ojiva, dando a entender que el misil puede recorrer 4.000 kilómetros y transportar 1.500 kilogramos de carga útil al mismo tiempo. Defence Express ofrece una versión diferente: la carga útil de hasta 1.500 kilogramos está prevista para la versión con un alcance de unos 2.000 kilómetros, mientras que en la variante de 4.000 kilómetros su peso, muy probablemente, se ha reducido considerablemente.
En cuanto a la defensa antimisiles, Defence Express afirma efectivamente que, para combatir eficazmente los misiles Ghadr, Emad y Sejjil, se necesitan sistemas antimisiles especializados del nivel del THAAD, el Arrow-2 o superiores, mientras que el Patriot tiene una capacidad limitada frente a los misiles balísticos de medio alcance. Sin embargo, inmediatamente después, la publicación aclara que la eficacia real de la interceptación depende de múltiples parámetros, entre ellos la velocidad, el rumbo y las maniobras de la ojiva separable.
En otras palabras, “capacidades limitadas” no significa “inutilidad total” ni una probabilidad nula de interceptación. Defence Express no llega a la conclusión de que los misiles iraníes vayan a superar con seguridad la defensa aérea ucraniana. Al contrario, la publicación señala que es imposible determinar el resultado de antemano sin datos precisos sobre el misil concreto, su trayectoria y la configuración de su ojiva.
Esto se aprecia claramente en el caso de Khorramshahr. Defence Express señala que la posibilidad de destruir su bloque de combate antes de que se separe en submuniciones depende de la altitud a la que se produce dicha separación. Dado que este misil se ha utilizado de forma esporádica, no se dispone de información fiable sobre este parámetro. Por consiguiente, los autores no afirman ni que la interceptación esté garantizada, ni que sea imposible garantizarla.
Es errónea y generalizada la afirmación de que el Patriot sería inútil contra objetivos balísticos. Según datos oficiales del Ejército de los EEUU, el moderno misil interceptor PAC-3 MSE, utilizado en el sistema Patriot, está diseñado específicamente para contrarrestar misiles balísticos tácticos, así como misiles de ala y aviones. Esto no significa que el Patriot sea capaz de interceptar con total garantía cualquier misil de medio alcance, pero refuta la idea de que el sistema sea totalmente ineficaz frente a las amenazas balísticas.
De este modo, los autores de la publicación difundida han cometido varias tergiversaciones a la vez. Presentaron una amenaza indefinida de medidas de represalia como una advertencia de un ataque inminente en los próximos días; el análisis técnico-militar de Defence Express, como una noticia sobre un ataque inminente; y las limitadas capacidades del sistema Patriot frente a misiles individuales de medio alcance, como una prueba de la total indefensión de Ucrania.
Anteriormente, StopFake había analizado la desinformación de que Irán había atacado a EEUU e Israel con misiles entregados a Ucrania.



