Fuente: Global Voices en español

Escrito por Christopher Moldes; traducido por Jessica Miotti

La comunidad de habla rusa en internet tiene sus dudas.

Derechos de autor: Max Pixel // Dominio público CC0

En el siguiente video, que para algunas personas puede resultar perturbador, un hombre con bata de laboratorio sostiene en los brazos a un dachshund negro y marrón. Otro hombre con traje y corbata explica: «Usamos un líquido muy saturado de oxígeno. Ahora sumergimos al animal en el líquido experimental».

Luego, sumergen al perro en un tanque lleno de líquido y lo dejan allí durante alrededor de un minuto, mientras el can se retuerce con desesperación.

Esto forma parte de una demostración llevada a cabo por Dmitry Rogozin, vice primer ministro ruso y líder de la industria de defensa, en diciembre de 2017 durante la visita del presidente serbio Aleksandar Vučić.

El objetivo era mostrar la última novedad en “respiración en líquidos”: un líquido rico en oxígeno que permite a quienes estén sumergidos (voluntariamente o no) respirar y tomar oxígeno en forma normal.

Finalmente, sacan al dachshund del líquido respirable y lo sostienen cabeza abajo. El perro tiembla y tose, mientras el líquido se le escurre visiblemente por la boca y el hocico (¡quedan advertidos sobre el video!).

De inmediato, el video enfureció al público ruso y a comentaristas de todo el mundo. El candidato presidencial Alexey Navalny opinó en su programa en vivo semanal:

«Sin duda, el pobre dachshund pensó: “Por Dios, ¿qué pasa? Estoy en brazos de alguien, frente a personas muy importantes, y de repente me están ahogando. Intentan asesinarme. Me voy a morir”. Y el perro estaba listo para morir. Empezó a jadear, aspirando agua. El agua estaba enriquecida con oxígeno, así que el dachshund no murió. Lo sacaron y empezó a vomitar esta agua frente a todos. Claro, no somos hipócritas. Sabemos que se hacen experimentos con animales. ¡Pero no se usan dachshunds como conejillos de Indias! Se usan algunos animales: ratas, por ejemplo. Cuando estaba preparando este programa, busqué en Google “experimentación con animales dachshunds”. Google, horrorizado, respondió “Quizás quisiste decir: ‘experimentación con animales ratas’”.

“Rogozin y compañía ahogaron a un perro… Y ahora andan con un impostor”

El asistente del vice primer ministro Rogozin se negó a comentar sobre el tema. Sin embargo, la indignación debe haber llegado a oídos del mismo Rogozin: en la víspera de Año Nuevo, publicó una foto con su esposa, su perro y un dachshund recién adoptado, supuestamente el mismo del video:

Traducción del tuit: «¡Amigos, feliz Año Nuevo de parte de Dmitry, Tatyana, Nikolas y Poncho Rogozin! Que 2018 no les ladre ni los muerda, sino que les mueva la cola con alegría.»

Nikolas es el nombre del perro sometido al experimento y luego adoptado por Rogozin. La televisión estatal rusa se deshizo en elogios al animal: destacó su heroísmo, resistencia física y fortaleza de ánimo, y que ayudó a lograr avances científicos importantes, como mejorar la probabilidad de supervivencia de marinos atrapados en submarinos hundidos.

Pero esta campaña de relaciones públicas no logró acallar los rumores, cada vez más morbosos. Desde la inquietante demostración, varios internautas rusos investigaron las primeras apariciones públicas del perro. Un usuario difundió esta foto con capturas del video y llegó a la conclusión de que se trataba de otro perro:

Traducción del tuit: «Rogozin y compañía ahogaron a un perro, encontraron a otro dachshund y ahora andan con un impostor. El verdadero está muerto.»

El tuit, que se viralizó rápidamente, probablemente llega a esta conclusión a partir de un comentario que hizo en Año Nuevo el periodista ruso Anton Krasovsky en Eco de Moscú, estación de radio de la oposición: «Y por cierto, el dachshund murió cuatro días después de que lo ahogó Rogozin, un graduado en periodismo que al parecer ahora maneja toda la industria de defensa rusa.»

¿El dachshund sigue vivo?

Otros usuarios de Twitter intentaron explicar la probable causa de muerte de una forma más científica:

Traducción del tuit: «Lamentablemente, el dachshund original ya está muerto. Los mamíferos desarrollan edema pulmonar entre seis y ocho horas después de la exposición a fluorocarburos [líquido enriquecido con oxígeno]. Por eso realmente se cancelaron estos proyectos de investigación.»

El sitio ruso de noticias en internet TJournal realizó su propia investigación y llegó a la conclusión de que, según una segunda foto posterior al experimento, el perro sí era el mismo y al parecer se encontraba sano y salvo en brazos de Rogozin.

Si el video te indignó, no te desanimes. Independientemente de si Rogozin realmente adoptó al perro, parece que recibió su merecido, aunque retroactivamente. En diciembre de 2017, antes de la demostración de la respiración en líquidos, Rusia lanzó un cohete desde su nuevo Cosmódromo Vostochny, puerto espacial en el extremo este del país que ya ha sido blanco de numerosas controversias por corrupción.

Rogozin es el responsable final del programa espacial de Rusia, ya que la tarea forma parte de sus deberes como líder de la industria de defensa. Lamentablemente para él y para los proyectos que supervisa, los programadores humanos se equivocaron al ingresar las coordenadas de lanzamiento. Luego de lanzar el cohete al espacio correctamente, perdieron contacto con el satélite a bordo.

Fuente: Global Voices en español

Escrito por Christopher Moldes; traducido por Jessica Miotti