El medio El Faro de Ceuta no ha publicado ningún artículo de este tipo; la captura de pantalla es falsa. Ningún medio de comunicación español o internacional de prestigio ha informado sobre el asesinato de una mujer marroquí y su hija a manos de ucranianos en Ceuta. Tampoco la Policía Nacional de España ni la Guardia Civil han informado sobre la detención de ciudadanos ucranianos en Ceuta.

Los canales de Telegram y los medios de comunicación rusos dedicados a la propaganda difunden la noticia de que unos neonazis ucranianos habrían asesinado a una mujer marroquí y a su hija de siete años en la ciudad española de Ceuta. Según la versión de los propagandistas, unos radicales ucranianos, agrupados en bandas callejeras, irrumpieron en el piso donde vivían las marroquíes mientras realizaban una supuesta “patrulla” por las calles y apuñalaron a la mujer y a la niña. Se afirma que la policía detuvo a uno de los sospechosos, quien durante el interrogatorio declaró que había acudido a Ceuta “para poner orden”. La fuente de la información es el medio español El Faro de Ceuta, y a las noticias se adjunta una captura de pantalla de un artículo titulado Neonazis asesinan brutalmente a una madre y a su hija de siete años en Ceuta, firmado por la periodista Isabel Jiménez y fechado el 7 de agosto de 2026.

Captura de pantalla de Telegram

Sin embargo, eso no es cierto. El Faro de Ceuta no ha publicado ningún artículo de ese tipo; la captura de pantalla es falsa. Ningún medio de comunicación español o internacional de prestigio ha informado sobre el asesinato de una mujer marroquí y su hija a manos de ucranianos en Ceuta.

La búsqueda por palabras clave en la web elfarodeceuta.es no arroja ningún resultado que coincida con la captura de pantalla. Isabel Jiménez es, efectivamente, periodista de El Faro de Ceuta y su archivo de autor en la web está activo, pero entre sus artículos no aparece ni el de la captura de pantalla ni ningún otro de temática similar. Jiménez escribe sobre la vida social local, las comunidades religiosas, las decisiones del Ayuntamiento y la inmigración. Es revelador que el 12 de agosto publicara un artículo sobre la advertencia de la delegación del Gobierno en Ceuta respecto a las noticias e imágenes falsas que se difunden en las redes sociales.

Las búsquedas en Internet en español, inglés y ucraniano tampoco arrojan resultados. Un doble asesinato, y además de un niño, en una ciudad con una población de unas 85.000 personas habría sido la noticia principal de la prensa local e internacional; sin embargo, ninguna fuente independiente lo menciona. Ni la Policía Nacional ni la Guardia Civil han informado de la detención de ciudadanos ucranianos en Ceuta. Tampoco hay indicio alguno de la existencia de “bandas callejeras” o “patrullas” ucranianas en Ceuta. En cambio, sí que se escucharon llamamientos a “patrullar” las calles, los edificios y los comercios de la ciudad, pero procedían de cuentas de extrema derecha, algunas de las cuales, según observó el grupo de lucha contra la desinformación 411, coordinaban sus acciones entre sí. 

En realidad, la oleada de llamamientos neonazis en torno a la crisis migratoria en Ceuta se desarrolló en estrecha relación con la red de propaganda rusa. Los analistas de 411 han determinado que una de las fuentes de la avalancha informativa en torno a Ceuta fue el canal de Telegram Rybar, vinculado a los servicios de inteligencia rusos, y que, posteriormente, sus publicaciones fueron difundidas por una red de cuentas “retransmisoras”, entre las que se encontraban cuentas de la red Pravda. Tras analizar cerca de 4,5 millones de publicaciones en redes sociales, 411 descubrió que las cuentas vinculadas a las fuerzas de seguridad rusas que difundían mensajes de extrema derecha llegaron a más de 500 000 personas, mientras que los propios mensajes se difundieron en siete idiomas y acumularon más de 720 000 visualizaciones en seis horas el 1 de agosto. Saman Nazari, investigador principal de la organización Alliance4Europe, con sede en Bruselas, señala que este tipo de escalada informativa se repite en Europa con demasiada frecuencia como para atribuirla simplemente al efecto de la difusión natural del tema, y que detrás de ella hay determinados mecanismos y organizaciones.

Recordemos que, a finales de julio de 2026, se produjo en Ceuta una crisis migratoria a gran escala: los días 30 y 31 de julio, decenas de miles de personas intentaron cruzar la frontera con Marruecos, impulsadas por rumores que se hicieron virales en las redes sociales sobre una supuesta apertura de la frontera y por una interpretación errónea de la sentencia del Tribunal Supremo de España del 29 de junio. Según las estimaciones de las autoridades españolas, solo en un día entraron en Ceuta unas 49 000 personas, y en total, durante los días que duró la crisis, unas 78 000. La gran mayoría de los migrantes fueron devueltos a Marruecos. Han fallecido más de 80 personas, la mayoría por ahogamiento.

A raíz de la crisis en Ceuta, StopFake ya ha desmentido el bulo de que entre los marroquíes que cruzaron ilegalmente la frontera hacia Ceuta, figuraban 1500 ucranianos.