No se produjo ningún incidente de este tipo. Ni la OTAN ni Estonia informaron de ninguna violación del espacio aéreo el 6 de agosto, ni del derribo de un dron, ni de daños a aviones. La página web en la que se publicó la “noticia” es una réplica de The Defense Post, y las imágenes de los restos en llamas que aparecen en el vídeo han sido generadas por inteligencia artificial e insertadas en un reportaje real de la OTAN.
El 6 de agosto de 2026, en la red social X comenzaron a difundirse vídeos y enlaces a un artículo, supuestamente de la publicación internacional The Defense Post, en el que se informaba de los daños sufridos por dos cazas F-16 de la Fuerza Aérea Portuguesa en la base aérea estonia de Amari. Al parecer, un dron de ataque ucraniano Liutyi habría violado el espacio aéreo de Estonia, fue derribado cerca de Amari y sus restos dañaron dos aviones, con un valor aproximado de 60 millones de euros cada uno. El artículo y el vídeo destacan que no se ha revelado la magnitud de los daños, y que ni la parte estonia ni la OTAN han hecho declaraciones oficiales. Por otra parte, se señala que el contingente portugués había liderado la misión de patrullaje del espacio aéreo del Báltico desde el 1 de abril de 2026 y debía traspasar el relevo a la Fuerza Aérea turca a principios de agosto, pero, al parecer, en el momento del incidente aún permanecía en la base.

Sin embargo, no se ha tenido constancia de ningún incidente de este tipo. Ni las Fuerzas de Defensa de Estonia ni la OTAN han informado de ninguna violación del espacio aéreo el 6 de agosto, ni del derribo de un dron, ni de daños a aviones. La página web en la que se publicó la “noticia” es un clon de The Defense Post, y las imágenes de los restos en llamas que aparecen en el vídeo han sido generadas por inteligencia artificial e insertadas en un reportaje real de la OTAN.
En primer lugar, la cronología real del relevo desmiente la narrativa de la noticia falsa. El 31 de julio de 2026 tuvo lugar en la base aérea de Amari la ceremonia de traspaso del relevo y entrega de medallas, durante la cual los militares portugueses traspasaron la vigilancia del espacio aéreo a la Fuerza Aérea turca. Desde el 1 de agosto, el turno en Amari lo llevan a cabo cinco F-16 turcos y 76 militares del escuadrón 181 de Diyarbakir; la rotación se prolongará hasta el 30 de noviembre de 2026. Es decir, el 6 de agosto, cuando supuestamente se produjo el “incidente”, los F-16 portugueses ya no se encontraban en Amari.
En segundo lugar, la publicación The Defense Post nunca publicó una noticia de este tipo. La publicación auténtica opera en el dominio thedefensepost.com, mientras que los enlaces en las redes sociales redirigían a thedefensepost.eu, un sitio clon cuyo dominio se registró el 3 de agosto de 2026, tres días antes de la aparición de la “noticia”. Hasta el 10 de agosto, la página clonada copiaba el contenido de la original y no se diferenciaba visualmente de ella, pero, a fecha de 14 de agosto, la página ya no está disponible para los usuarios, aunque el dominio sigue activo.

Los verificadores de datos estonios de Propastop han descubierto que la falsificación se creó a partir de un artículo real de The Defense Post, publicado el 6 de agosto, sobre las pruebas marítimas del sistema antisubmarino de Lockheed Martin con inteligencia artificial: se insertó en él texto e imágenes inventados, conservando la estructura de la página, el diseño y el nombre del autor del original. Según su descripción, el trabajo se ha realizado de forma descuidada: el título del artículo original se ha mantenido en el código fuente y en los enlaces de los botones para compartir en redes sociales; el identificador de Google Analytics tampoco ha cambiado, y el dominio auténtico, thedefensepost.com, aparece 45 veces en el código, frente a las cinco menciones del dominio falso.
En tercer lugar, el material de vídeo con el que se ilustra la noticia falsa tampoco es original. Se ha montado a partir de fragmentos de un vídeo de la OTAN publicado el 11 de junio de 2025, es decir, grabado un año antes de los hechos descritos y durante la rotación portuguesa anterior, no la actual. En él se habla del despliegue de la Fuerza Aérea Portuguesa en Amara: imágenes de despegues de F-16 para misiones de entrenamiento y una entrevista con el comandante del contingente. Estos fragmentos se intercalaron con imágenes y vídeos de los restos del dron junto a los cazas aparcados, que pretenden servir como prueba del “incidente”. Sin embargo, las fotos y los vídeos de los restos del UAV se generaron mediante inteligencia artificial. Ya hemos explicado por qué hay que tomar con cautela las conclusiones de los detectores de inteligencia artificial. Sin embargo, en esta ocasión el veredicto es inequívoco: las tres herramientas con las que hemos comprobado las capturas de pantalla del vídeo y las imágenes de la página web clonada — SightEngine, DeepAI e ImageWhisperer— las han identificado, con alta probabilidad, como generadas por inteligencia artificial.



La propaganda se aprovecha de un hecho real ocurrido tres meses antes. El 19 de mayo de 2026, un caza F-16 de las Fuerzas Aéreas de Rumanía, que realizaba una misión de patrulla en el espacio aéreo del Báltico, derribó sobre Estonia un dron que se consideró probablemente ucraniano; fue el primer caso de este tipo. Los restos cayeron en una zona pantanosa, no hubo heridos ni daños, y Ucrania se disculpó por el “incidente involuntario”. “Estos casos ocurren cuando los drones ucranianos dirigidos contra instalaciones petroleras rusas se desvían de su rumbo; funcionarios occidentales lo atribuyen a las interferencias radioelectrónicas rusas, y Kyiv acusa directamente a Moscú de redirigir los aparatos hacia la región del Báltico”.
El objetivo del bulo es retratar a Ucrania como una fuente de amenaza para los ciudadanos y los presupuestos de los países de la OTAN y de la UE, y presentar la guerra como algo que les cuesta a los europeos sus propios aviones. La campaña está diseñada para enemistar a los socios entre sí y consolidar la imagen de Ucrania como un aliado problemático al que apoyar sale demasiado caro.
Los drones ucranianos como amenaza para los países de la OTAN son un tema recurrente de la desinformación rusa. Puede leer las refutaciones de casos específicos de esta narrativa en Falso: Ucrania redirigió los drones rusos a Polonia con ayuda de la guerra electrónica.



