Volodímir Zelenski no afirmó que Ucrania estuviera dispuesta a lanzar un “ataque preventivo contra Bielorrusia” y mucho menos a “atacar a Bielorrusia primero”. Esa formulación tergiversa el sentido de sus palabras: se refería al derecho de Ucrania a reaccionar de forma preventiva ante una amenaza militar y acciones agresivas, y no a un ataque contra el territorio bielorruso como tal.
Los canales de Telegram rusos y los medios de comunicación propagandísticos difunden la afirmación de que “Zelenski había amenazado con un ataque preventivo contra Bielorrusia” y supuestamente habría afirmado: “Si surge una amenaza desde el territorio de Bielorrusia o desde las regiones fronterizas rusas, Ucrania está dispuesta a actuar de forma preventiva”. Estas informaciones se presentan como prueba de que Ucrania “está ampliando la guerra” y “está dispuesta a atacar primero a su vecino”.

En realidad, el presidente de Ucrania se refirió en su discurso a la necesidad de reforzar la defensa en el norte del país y a la disposición de Ucrania para prevenir nuevas acciones agresivas. Destacó que Kyiv está reforzando la protección de las regiones de Cherníguiv y Kyiv frente a una posible amenaza procedente de Rusia y Bielorrusia, a las que Moscú está tratando de involucrar más profundamente en la guerra
El contexto de la declaración del presidente de Ucrania también está relacionado con el hecho de que, en 2022, Rusia ya utilizó el territorio de Bielorrusia para atacar a Ucrania: desde territorio bielorruso se llevó a cabo la invasión y se lanzaron ataques con misiles. Zelenski recuerda esta experiencia y subraya que Ucrania no tiene intención de volver a ser tomada por sorpresa si se repite ese escenario. Al mismo tiempo, subraya que es precisamente Rusia la que pretende involucrar más a Bielorrusia en la guerra, algo de lo que ya había hablado anteriormente en otras intervenciones. Los representantes oficiales ucranianos también señalan el aumento de las amenazas y los intentos de Moscú de ampliar la agresión. El ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Andriy Sybiga, informó a los aliados de la OTAN sobre el “aumento de las amenazas por parte de Bielorrusia” y pidió medidas de disuasión para evitar la expansión de la agresión de Moscú y Minsk, es decir, para prevenir un ataque, no para provocarlo.
La postura de Ucrania se basa en el derecho internacional y nacional. El derecho de un Estado a la legítima defensa está consagrado en el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, que reconoce expresamente el derecho inalienable a la legítima defensa, tanto individual como colectiva, en caso de ataque armado. La legislación ucraniana (en particular, la Ley de Ucrania Sobre la Defensa de Ucrania y otros actos en el ámbito de la seguridad nacional) también parte de la base de que Ucrania tiene derecho a reforzar su defensa y a adoptar medidas para prevenir y repeler la agresión, si desde el territorio de otro Estado se lleva a cabo o se prepara un ataque. Estas normas regulan las acciones del ejército ucraniano y de los dirigentes políticos: se trata de la protección del propio territorio y de la población, y no de iniciar una guerra contra otros países.
El objetivo de estas publicaciones es presentar a Ucrania como agresora, desviar la atención del hecho de que es precisamente Rusia la que utiliza el territorio de Bielorrusia para la guerra contra Ucrania, así como justificar una mayor implicación militar y política de Minsk con el pretexto de “protegerse de la amenaza ucraniana”.
Anteriormente, StopFake había refutado otro bulo de que Ucrania se estaba preparando para atacar a Bielorrusia.



