Se trata del suministro de uranio poco enriquecido para las centrales nucleares, un combustible que, por principio, no es apto ni para armas nucleares ni para armas “sucias”.

Los propagandistas rusos han empezado a difundir una teoría conspirativa según la cual el Reino Unido está suministrando a Kyiv uranio enriquecido por valor de 280 millones de dólares, que la parte ucraniana supuestamente podría utilizar para fabricar una “bomba sucia” o lanzar un ataque nuclear contra Rusia.

Captura de pantalla de t.me

En realidad, se trata de otra campaña de desinformación del Kremlin. Se refiere al suministro de uranio poco enriquecido para las centrales nucleares, un combustible que, por principio, no es apto ni para armas nucleares ni para armas “sucias”. 

El 15 de junio de 2026, el Gobierno británico anunció oficialmente la asignación de 210 millones de libras esterlinas (unos 280 millones de dólares) a través de UK Export Finance: estos fondos garantizan un crédito que permitirá a la empresa británica Urenco suministrar uranio enriquecido al operador estatal ucraniano Energoatom para abastecer las centrales nucleares ucranianas durante los próximos dos años. El acuerdo se cerró durante una reunión entre el primer ministro Keir Starmer y el presidente Volodímir Zelenski en Londres, y se anunció en la cumbre del G7 celebrada en Évian. No es el primer contrato de este tipo: Urenco y Energoatom colaboran desde 2009, y en 2023 ya firmaron un acuerdo de suministro hasta 2035, con opción de prórroga hasta 2043.

Tanto el Ministerio de Energía de Ucrania como la empresa estatal Energoatom han subrayado en repetidas ocasiones que la cooperación con socios occidentales, entre ellos el Reino Unido y EEUU (la empresa Westinghouse), tiene como único objetivo alcanzar la plena independencia energética respecto a Rusia. Tras el inicio de la invasión a gran escala, Ucrania renunció por completo al combustible nuclear ruso. Todas las centrales nucleares ucranianas funcionan bajo la supervisión constante de los inspectores del OIEA, quienes confirman periódicamente que todos los materiales nucleares del país se utilizan exclusivamente con fines pacíficos y que no hay indicios de desarrollo de armas no declaradas o “bombas sucias” en las instalaciones ucranianas.

Estas campañas de desinformación se intensifican especialmente cada vez que Ucrania firma grandes contratos destinados a reforzar su infraestructura energética. De hecho, StopFake ya había desmentido anteriormente las noticias falsas que afirmaban que Ucrania supuestamente “preparaba una provocación con una bomba sucia” y que la ayuda occidental a Kyiv conduciría a una “escalada nuclear inevitable”.